jueves, 3 de marzo de 2011

El peor 2011 que jamás pudiste imaginar o todo lo contrario.

La heroína consumirá a la velocidad de la luz cada segundo del dos mil once, te hará añicos, te hará tocar el cielo, el sol y la luna.
O no, todo será un sueño, producto de un bajón después de una noche bañada en cubatas mezclados con speed.
O no, eso también formará parte de un sueño, más largo, debido al mejunje de polvitos sintéticos y pastis pulidas, todo acompañado de un pequeño chute de esos que te hacen sentir el verdadero placer, con todas las letras.
O no, en realidad todo es un sueño, un sueño eterno, final, definitivo.
Un buen 2011, el mejor y el último.